Por Silvana Vetö / La Juguera Magazine

«(…) la reciente recepción de Fisher en Chile se debe principalmente a una afinidad afectiva, podemos decir los afectos que han circulado por el espacio público chileno desde algunos años, haciendo “estallar” el país en octubre de 2019, confluyen justamente con aquellos que se deslizan tanto en la escritura de Fisher como en su caracterización del siglo XXI: depresión, melancolía y, habría que agregar, como él lo hace también, el resentimiento.»