Por Silvana Vetö / La Juguera Magazine

«Lo que aquí cambia respecto de la crítica en la Ilustración no es entonces ese movimiento hacia el cambio. En efecto, la salida de la minoría de edad kantiana era a su vez un tránsito de esa índole, como también la lectura del ethos filosófico foucaultiano. Lo que cambia de la transformación crítica a la transformación poscrítica es el asunto de la luz: si la crítica es alumbrada, es el día, la poscrítica es oscura, es la noche. Como escribe Maurice Blanchot en El espacio literario, intentando cercar ese punto de imposibilidad que llama “experiencia de la noche (p. 147): “La otra noche es siempre la otra, y aquel que la oye se convierte en el otro, al acercarse a ella se aleja de sí, ya no es quien se acerca sino quien se aparta, quien va de aquí para allá” (p. 159). Esa noche no es inocua para quien la oye, como indica Blanchot.»