FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN: https://forms.gle/EjQfEfCuFn2Pyw199
¿Cómo cambia nuestra escritura cuando cambia nuestra manera de mirar el mundo? Este taller propone explorar esa relación entre mirada y escritura a partir de los impulsos, preguntas e inquietudes que movilizan la escritura de cada participante. A través de la lectura de Lazos de familia de Clarice Lispector, la correspondencia entre Virginia Woolf y Vita Sackville-West y Medea me cantó un corrido de Dahlia de la Cerda, nos acercaremos a escrituras que trabajan con registros, ritmos y usos del lenguaje muy diversos, explorando las posibilidades que se abren con cada una. Las sesiones combinarán la conversación en torno a estas lecturas, con ejercicios de escritura a partir de materiales cercanos, como sueños, fotografías, objetos y escenas, para acercarnos a ellos desde nuevos ángulos. La propuesta es detenernos en aquello que nos sacude y entregarnos a la posibilidad de jugar con eso, sin entenderlo demasiado.
Descripción del taller:
¿Desde dónde escribimos cuando escribimos? El espacio está pensado para quienes tienen un proyecto en sus primeras etapas, para quienes quieren escribir y no saben por dónde comenzar, o para quienes se encuentran en medio de un texto y buscan otras formas de acercarse a él. No hay fórmulas para comenzar a escribir, ni mucho menos para seguir haciéndolo. Lo que me interesa es detenernos en aquello que pone en movimiento la escritura de cada unx: las preguntas, imágenes, experiencias y materiales desde donde cada texto comienza a aparecer, y pensar cómo ensanchar sus posibilidades.
La propuesta del taller es preguntarnos qué ocurre cuando dejamos que aquello que nos rodea nos afecte: no se trata tanto de qué escribimos, sino de cómo lo hacemos, cómo nos relacionamos con los elementos del mundo, cómo los llevamos al lenguaje y qué se pierde en ese tránsito. Trabajaremos con sueños y objetos, pero también observaremos formas de moverse y de estar en el mundo; humanos, perros, palomas, plantas. Nos preguntaremos qué ocurre en esos encuentros y cómo escribir desde ahí.
Exploraremos cómo escribir, menos para explicar y más para seguir perdiéndonos, desviándonos; cómo escribir desde aquello que pulsa en cada unx, cómo escribir con el cuerpo. Escribir implica aceptar cierta extrañeza: acercarnos a aquello que no conocemos, a esas zonas opacas, y quedarnos un rato en ellas, resistiendo el impulso de volverlas legibles.
En Lazos de familia, de Clarice Lispector, exploraremos esos momentos en que lo cotidiano se altera y lo familiar comienza a volverse extraño; en las cartas entre Virginia Woolf y Vita Sackville-West nos detendremos en las relaciones entre vida, ficción, deseo y escritura; mientras que Medea me cantó un corrido, de Dahlia de la Cerda, nos acercará a una oralidad atravesada por la rabia, la violencia y el duelo.
Cronograma:
Sesión 1: Volver a mirar: apuntes para una escritura propia
Sesión 2: Cuando lo cotidiano se desordena
Sesión 3: Cartas para acercarse al deseo
Sesión 4: La lengua que arde: duelo, rabia y oralidad



