ISBN 9788477023616 Categorías , Etiquetas , , ,

El funcionario desnudo

Autor(es): Crisp, Quentin
Editorial: Valdemar
Año: 2001
Ciudad: Madrid

Quentin Crisp, fallecido en 1999 a la edad de noventaiún años ha sido uno de los más finos humoristas ingleses de los últimos tiempos. Su prosa limpia, inteligente y de frase brillante, hereda el talento epigramático de Wilde y Bernard Shaw, a la vez que se constituye en irónica reconstrucción documental de un mundo, el del viejo siglo XX, que en algunos aspectos es ya tan distinto del nuestro como lo fueran el Renacimiento o el Siglo de las Luces. Con el descaro propio de quien nada tiene que ganar ni que perder, Crisp encarna una cruzada de un solo hombre a favor de sí mismo. Su coraje queda patente cuando, aún muy joven, en los poco tolerantes años treinta, decide ignorar las convenciones sociales y mostrarse públicamente tal y como se sentía, un excéntrico personaje de gestos afeminados y conversación chispeante. Vestido con trajes de terciopelo y colores chillones, el pelo largo y teñido de rojo, se pasea por la vía pública con exagerados ademanes femeninos. En aquellos primeros años hubo de sufrir insultos, golpes y amenazas sin cuento, además de pasar por la cárcel y perder el respeto de familiares y amigos.
El funcionario desnudo, primer volumen de sus memorias, es una crónica autobiográfica que recoge precisamente aquellos años, salpicados de anécdotas, que Crisp narra con gracia inimitable, en un tono agridulce y recurriendo a menudo a un sano y balsámico cinismo. Por sus páginas desfilan personas y personajes, miembros de la peculiar fauna de la bohemia londinense de antes y después de la II Guerra Mundial, desde completos desconocidos hasta ilustres y extravagantes artistas, como Mervin Peake y Colin Wilson.

$15.500

2 disponibles

Descripción

Quentin Crisp, fallecido en 1999 a la edad de noventaiún años ha sido uno de los más finos humoristas ingleses de los últimos tiempos. Su prosa limpia, inteligente y de frase brillante, hereda el talento epigramático de Wilde y Bernard Shaw, a la vez que se constituye en irónica reconstrucción documental de un mundo, el del viejo siglo XX, que en algunos aspectos es ya tan distinto del nuestro como lo fueran el Renacimiento o el Siglo de las Luces. Con el descaro propio de quien nada tiene que ganar ni que perder, Crisp encarna una cruzada de un solo hombre a favor de sí mismo. Su coraje queda patente cuando, aún muy joven, en los poco tolerantes años treinta, decide ignorar las convenciones sociales y mostrarse públicamente tal y como se sentía, un excéntrico personaje de gestos afeminados y conversación chispeante. Vestido con trajes de terciopelo y colores chillones, el pelo largo y teñido de rojo, se pasea por la vía pública con exagerados ademanes femeninos. En aquellos primeros años hubo de sufrir insultos, golpes y amenazas sin cuento, además de pasar por la cárcel y perder el respeto de familiares y amigos.
El funcionario desnudo, primer volumen de sus memorias, es una crónica autobiográfica que recoge precisamente aquellos años, salpicados de anécdotas, que Crisp narra con gracia inimitable, en un tono agridulce y recurriendo a menudo a un sano y balsámico cinismo. Por sus páginas desfilan personas y personajes, miembros de la peculiar fauna de la bohemia londinense de antes y después de la II Guerra Mundial, desde completos desconocidos hasta ilustres y extravagantes artistas, como Mervin Peake y Colin Wilson.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.