Estética del tajo

Autor(es): Smiths, Florencia
Editorial: Libros del Pez Espiral
Año: 2017
Ciudad: Santiago

Las imágenes de la muerte, del suicidio de la mujer y el lenguaje, recorren el libro. Dividida, partida en dos como la fruta podrida, (única imagen que ha de perdurar), no hay palabras. «No hay palabras para mí, la mandíbula está partida en dos, yo estoy partida en dos». Se escribe desde la escisión, en una zona de hiato, en un boquete entre del silencio y la palabra y la precariedad. Esta, como bien lo dice la autora en uno de sus versos, es una estética del tajo. Herida que no se cierra ni con la sangre ni con la letra y donde el arte de morar, es también un aprendizaje de morir, de escribir: Porque la escritura: cuerpo, deseo, negación, fatalidad, pareciera ser el único modo de resistir, mientras se pueda.

Damaris Calderón

Un cuerpo se mira, una cabeza piensa y articula en palabras el ritmo de su desmembramiento. El cuerpo está presente y hay que deletrearlo en sus carnes, en su hedor, en su herida. De pronto encuentra las palabras, el silencio, el blanco, la memoria. Ella escribe. Se aferra a la grafía.

Soledad Fariña

 

$8.000

1 disponibles

Descripción

Las imágenes de la muerte, del suicidio de la mujer y el lenguaje, recorren el libro. Dividida, partida en dos como la fruta podrida, (única imagen que ha de perdurar), no hay palabras. «No hay palabras para mí, la mandíbula está partida en dos, yo estoy partida en dos». Se escribe desde la escisión, en una zona de hiato, en un boquete entre del silencio y la palabra y la precariedad. Esta, como bien lo dice la autora en uno de sus versos, es una estética del tajo. Herida que no se cierra ni con la sangre ni con la letra y donde el arte de morar, es también un aprendizaje de morir, de escribir: Porque la escritura: cuerpo, deseo, negación, fatalidad, pareciera ser el único modo de resistir, mientras se pueda.

Damaris Calderón

Un cuerpo se mira, una cabeza piensa y articula en palabras el ritmo de su desmembramiento. El cuerpo está presente y hay que deletrearlo en sus carnes, en su hedor, en su herida. De pronto encuentra las palabras, el silencio, el blanco, la memoria. Ella escribe. Se aferra a la grafía.

Soledad Fariña

110 págs.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.

alma-negra-footer

Desarrollado por Diversivo